Para lograr nuestros objetivos es importante conocer la diferencia entre una creencia y una creencia auto-limitante. Por un lado: no creer en Dios no te limitará en la vida a menos que desees ser Papa; pero pensar que no eres lo suficientemente bueno como para postularte para un ascenso y conseguirlo, sí te limitará.

Otros ejemplos de creencias auto-limitantes:

  1. Nunca podré ser dueño de más de una propiedad.
  2. No encontraré una pareja que me ame.
  3. Nunca podré permitirme estudiar y obtener una maestría.

Ahora transformaremos esas falsas creencias en hechos que podemos trabajar:

  1. Ser dueño de varias propiedades para arrendar será dificil, pero debo buscar las herramientas para lograrlo.
  2. No he encontrado una pareja que me ame hasta ahora.
  3. Por el momento necesito enfocarme en cómo puedo financiar mi educación para el mejoramiento de mi futuro.

En el primer grupo las creencias limitantes se muestran como hechos que no podemos cambiar, cuando realmente son opiniones o suposiciones sobre lo que somos o lograremos. Esas declaraciones son inútiles en dos sentidos.

Las dos razones por las cuales las creencias auto-limitantes te hacen daño

En primer lugar, todas las creencias auto-limitantes conllevan en sí mismas una presuposición de que nada cambiará en el futuro. Al decir que nunca podrás ser dueño de más de una propiedad, no te das un margen de maniobra para cambiar. Simplemente lo tratas como una realidad imposible de transformar.

En segundo lugar, tu cerebro siempre busca evitar las disonancias cognitivas, por lo que al decir afirmaciones por el estilo encontrará alguna prueba que respalde lo dicho. Casi siempre recordará momentos en los cuales se sintió impotente ante una situación financiera, mientras ignora evidencias opuestas.

Significa que, sin quererlo, podrías estar creando una profecía para tu futuro. Una creencia auto-limitante siempre estará en el futuro, y por eso quiere decir que tendrá algún elemento en ella que sugiere que las cosas no pueden cambiar.

A menos que sea algo que fisiológicamente nunca serás capaz de realizar, no te limites con creencias auto-limitantes. Si tienes un enfoque más flexible y aprendes a detectar este tipo de creencias estarás en mejor posición para darles la vuelta e implementar las soluciones necesarias.

No te limites, ¡esa propiedad que tanto deseas puede ser tuya con la herramienta adecuada

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