Hoy te contaré por qué no es bueno refinanciar en determinadas circunstancias, ya que puedes poner en riesgo tu propiedad.

Refinanciar es una palabra de moda. En E.E.U.U. y Europa los intereses han bajado muchísimo. En América Latina han comenzado a bajar, no tanto como en dichos casos, pero han bajado. 

Existe el paradigma de que yo refinancio porque mi casa no es de mi propiedad, sino del banco. ¡No! Eso es un gran error, tu casa es tuya. Lo que tienes es una deuda sobre tu casa con el banco. 

Entre más se valorice tu casa, mayor va a ser tu patrimonio. Vamos a hablar de algunas razones de por qué no refinanciar y, al final, te diré cómo y por qué hacerlo de forma correcta.

1. No Refinancies para remodelar.

Es una mala decisión financiera. Porque vas a sacar dinero para mejorar la cocina, para mejorar el baño u otras mejoras que van a aumentar tu deuda, pero no necesariamente va a aumentar el valor de tu casa de forma sustancial. 

Además, cuando comenzamos una remodelación, sabemos que podemos comenzar con un problema y terminar con muchos más. Remodelar es algo incierto y podemos terminar gastando muchas veces el doble de lo que presupuestamos. 

Yo te recomiendo que si vas a hacer una remodelación, ahorres. Prepara tu presupuesto para eso. 

Mira, con mi esposa, estamos planeando la remodelación de esta casa y llevamos tres años ahorrando para hacerla porque no queremos aumentar nuestra hipoteca. 

Entonces no vale la pena, no es buen negocio que vayas a pagar intereses durante 20 o 30 años por una renovación que no va a aumentar realmente el valor de tu activo.

2. No Refinancies para pagar deudas.

¿Cuál es la fórmula de la pobreza de millones de norteamericanos? Suelen tomar una hipoteca, se van a vivir a esa propiedad, pagan durante unos años, la propiedad sube valor y después van gastando en las tarjetas de crédito, se les va aumentando la deuda y después terminan refinanciando. Toman todas las tarjetas de crédito que tienen intereses del 10, 15 o 20%, ¡y lo ponen en la hipoteca!

Es un tiro en una pierna. Hay un descanso a corto plazo, pero voy a pagar el precio en el largo plazo. Es como cuando yo me tomo un trago porque me siento un poco ansioso, pero pago un precio en mi salud y en posibles adicciones. 

En realidad, eso no es un buen negocio, porque voy a pagar un precio en aumentar mi hipoteca y pagar durante 30 años una deuda. 

El problema de las tarjetas de crédito no lo resuelves aumentando la deuda de la hipoteca, eso es una solución a corto plazo. El problema de mi tarjeta de crédito lo resuelvo cuando decido no tener más deudas con ella. 

Mi tía decía, “si no tengo para pagarlo de contado, en definitiva, no tengo para pagarlo”. Si yo me comprometo a pagar mis deudas, puede que me tome unos meses o un poco más, pero voy a sacar el dinero para hacerlo y voy a notar la diferencia en mi capacidad de ahorro. 

Después, lo que pago en intereses, lo puedo ahorrar y eso me puede ayudar a crecer financieramente.

3. No Refinancies para invertir en un negocio.

Algunas personas dicen: “yo saco un equity de la casa y voy a refinanciar para invertir en ese negocio”. 

¿Cuántos negocios fracasan? 

Y además, muchas veces, invertimos en negocios que no conocemos. 

Ahora si es el negocio que tú conoces y que tú sabes, busca otros recursos, porque en los negocios, todo lo que le metemos, el negocio se lo come. 

4. No Refinancies para invertir en bitcoin y en la bolsa.

Sé que está subiendo exponencialmente, es un negocio increíble, todo el mundo está ganando… Cuando hay un tornado, hasta las gallinas vuelan. 

Es fácil cuando todos están ganando. He visto una y otra vez esas pirámides en donde las personas empiezan a meter plata porque ven que unos ganan y es fácil ganar. 

No estoy diciendo que el bitcoin o la bolsa sea una pirámide, no. Estoy diciendo que para las personas que no conocen, que no saben, que no tienen experiencia, y aún más, que se van a endeudar con eso, es un error absurdo para cometer. 

Vas a poner tu casa en riesgo para un negocio de azar, para un negocio de suerte. 

Ahora, si tú puedes invertir a 10 o 15 años y tienes una estrategia, o sabes exactamente lo que estás haciendo, no veo ningún problema en invertir allí.

5. No Refinancies para prestarle el dinero a alguien.

Ese es un error muy grave. ¿Por qué vas a poner tu patrimonio para sacar una deuda, para prestarlo a alguien que tal vez no te lo pueda devolver? 

Ahora, existen algunos genios financieros que dicen: “bueno, pero yo lo saco, pago el 5% y lo presto al 10%, luego, me gano el 5%”. 

Si alguien te va a pagar el doble de lo que te paga el banco, quiere decir que el banco no le presta a esa persona porque considera que tiene un riesgo increíble. Bandera roja. Es un pésimo negocio, ¿por qué te vas a arriesgar a eso?

Además, lo que va a pasar en el mejor de los casos es que, si tienes suerte, después se va a volver “plata bolsillo” y va a quedar la deuda durante 20 o 30 años. Luego, se aumentó una deuda, se aumentaron los pagos mensuales, se aumentaron los intereses, sencillamente, por algo que desapareció.

6. No Refinancies para comprar un carro.

Imagínate comprar un carro que cada vez va a valer menos, que se desgasta, que te va a costar mucho dinero, mientras que lo tienes en una propiedad hermosa que se está valorizando. 

En la medida en que se valoriza tu cuota baja, porque el dinero vale menos. 

Comprar un carro, que cada vez vale menos, es un pésimo negocio.

7. No Refinancies porque te digan: “refinancia que los intereses están bajos”.

No necesariamente el hecho de que yo refinancie porque los intereses están bajos significa que yo voy a ahorrar dinero. 

Entonces, ¿Cuándo sí refinanciar?

Aquí es importante mirar dos cosas. Cuando alguien te diga que le puede bajar los intereses, pregunta: ¿En cuánto me quedaría la cuota? 

Entonces, si yo tengo una cuota de 3.000 y me baja a 2.500, quiere decir que me voy a ahorrar 500 dólares mensuales. Perfecto. Si la refinanciación me cuesta 10 mil dólares, quiere decir que yo voy a durar 20 meses pagando esa refinanciación. 

A partir del mes 21 es buen negocio, antes de eso estoy pagando los costos de la refinanciación. 

Entonces, es importante que refinancies sabiendo que realmente se te va a bajar el pago mensual y que los costos de la refinanciación hacen viable el negocio.

  • Edúcate. 
  • Pide varias cotizaciones. 
  • Compara los números. No importa si no entiendes, mira hasta que entiendas. 

No hay nada de secreto. Mira tu resumen y verás que estás pagando esto de intereses, esto de capital, esto te cuestan los costos financieros, esto te valen los costos del cierre que te cobra el banco, o que te cobra la notaría, si es que es la notaría la que te cobra. 

Mide los gastos, mira cuánto se te baja y decide si es buen negocio.

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